2 de marzo de 2012

Las Relaciones Públicas Internacionales


En el complejo modelo de globalización que se está experimentando, las Relaciones Públicas Internacionales van aumentando cada vez más en importancia y complejidad. La velocidad producida por los medios de comunicación y el avance cotidiano que tienen las redes sociales abren aún más el escenario internacional a distintos actores, antes vedados. Esto lo pudimos comprobar con Dennis Wilcox, en su disertación con motivo del Encuentro de Jóvenes Profesionales y Estudiantes de Relaciones Públicas en Octubre pasado (2011) en la ciudad de Buenos Aires. Además, vienen resaltando la importancia que tiene esta disciplina distintos autores como Sam Black (1994) y Bernays (1990), entre otros.

Las Relaciones Públicas Internacionales, son el intento de conseguir una comprensión mutua salvando un vacío geográfico, cultural o lingüístico, o todos ellos a la vez[1]. Con relación a este nuevo escenario internacional, el mismo posee ciertas características que lo definen[2]:

•   Mundo omnipresente e interdependiente, ya que acontecimientos lejanos condicionan vidas de individuos y nacionales.
•   Mundo interdependiente y complejo que ha pasado de pocos actores a muchos, que abarcan países, empresas, movimientos ciudadanos, etc.
•   Mundo acelerado, en el que se producen modificaciones políticas, sociales, culturales a gran velocidad.
•   Mundo arriesgado porque ya no sólo dependemos de nuestras actuaciones sino de las de los demás.

Con estas características, las empresas transnacionales, ONG´s, Movimientos Sociales, etc, tienen una intervención más fluida en la dinámica de las Relaciones Públicas Internacionales. Con lo cual es necesario comprender los distintos escenarios que se nos presentan como Relacionistas para poder adecuar las políticas de las organizaciones a las distintas actividades locales, Sam Black lo expresa claramente: “Hay que pensar globalmente y actuar localmente”.

Estos nuevos espacios, causados por el poder de las comunicaciones globales, las redes sociales y las políticas internacionales, producen un incremento considerable de la importancia que debemos otorgarle a las Relaciones Públicas Internacionales, ya que hay una relación mucho más estrecha entre las empresas, las ONG´s, los movimientos sociales y los distintos gobiernos. Y es así como la presencia de un comunicador estratégico se siente casi imprescindible para desarrollar las políticas de comunicación de las distintas entidades, para que puedan desarrollar sus actividades con un entendimiento compartido y singular.

En su libro sobre “Tácticas y Estrategias de Relaciones Públicas”, Dennis Wilcox, nos define las relaciones públicas internacionales como la “campaña planificada y organizada por una empresa, institución o gobierno para establecer relaciones de beneficio mutuo con públicos de otros países. A su vez, estos públicos pueden definirse como los distintos grupos de personas que se ven afectados por (o que pueden afectar a) las operaciones de una empresa, institución o gobierno específico”[3]. Entonces, según esta definición podemos afirmar que las Relaciones Públicas Internacionales pueden ser realizadas por sujetos públicos y/o privados y en clara combinación de esos actores, para el logro de los objetivos planteados. Desde aquí que las Relaciones Públicas pueden ayudar a estos actores en sus diversas configuraciones, es decir, entre los estados, entre las ONG´s y el estado, entre las distintas empresas y los estados, entre las personas, etc.
         
Con los distintos sucesos que hemos vivido en los últimos meses (movimiento de los indignados, revoluciones en Medio Oriente, Asia, etc.), el empoderamiento que tienen hoy los ciudadanos nos lleva a considerar una relación de poder mucho más pareja y fluida entre estos movimientos y los gobiernos, entre las instituciones que se caracterizaban por ostentar el poder y aquellos que solo parecían sumisos ante estos. De esta forma, los medios de comunicación también van modificando y articulando la manera de comunicarse con los distintos actores en el nuevo escenario.

¿Cuáles son los objetivos de las Relaciones Públicas Internacionales?
Pues bien, los objetivos que debemos consolidar dentro de los programas de Relaciones Públicas Internacionales son los de proteger la reputación de las organizaciones, las empresas o personas. Es necesario desarrollar estrategias de comunicación para que la percepción que se tiene de estos actores se vea favorecida, consolidar una planificación acorde a los objetivos establecidos y favorecer el ingreso de la misma al país de destino. Planificar según las características propias del país en el que se vaya a participar, utilizar especialistas en comunicación tanto en el país de origen como en el de destino, buscar apoyo de líderes de opinión, reacomodar las intervenciones de acuerdo a la formación cultural, pensamiento, estructura económica, y política de cada país y fundamentalmente tener en cuenta las características propias de la organización.

Para Paul Capriotti[4], uno los parámetros que escapan al control de las organizaciones que actúan internacionalmente son aquellas percepciones que se poseen sobre el país de origen o sobre el sector de actividad en el que trabaja y, de ahí que sea necesario analizar “la imagen del sector de actividad y también del país de origen de la organización, para analizar cómo influyen –o qué aportan o qué quitan-, en la imagen corporativa de la compañía”.

Para esto, los comunicadores internacionales deben ser profesionales que tengan amplia experiencia en técnicas de Relaciones Públicas y sean idóneos en la trama del mercado internacional. De esta manera, los programas que se desarrollarán dentro de las actividades de las Relaciones Públicas Internacionales serán aplicables al panorama internacional y a la idiosincrasia de cada localización. Para llevar adelante una planificación exitosa de Relaciones Públicas Internacionales, debemos acudir a la metodología propia de una estrategia de Relaciones Públicas, el método introducido por Marston: Investigación, Planificación, Comunicación y Evaluación (IPCE).

La apertura económica y el vertiginoso aumento de las transacciones electrónicas llevan una propuesta de expansión a otros mercados, favoreciendo el vínculo y el desarrollo de las Relaciones Públicas Internacionales en forma exponencial. La apertura de nuevas filiales nos permite realizar propuestas de comunicación a través de nuevos canales, desarrollando de esta manera los vínculos internos de las empresas y favoreciendo a la comunicación externa. En esta etapa contamos con los elementos tecnológicos que nos ofrecen las TIC´s (internet, e-mail, skype, BBM, etc.), las cuales favorecen la relación comercial de forma ágil y confiable. La capacitación de grupos de trabajo a distancia ha resultado eficientemente, y se comprueba diariamente, cuando los contactos con los clientes se desarrollan de forma fluida y dinámica en estos entornos.

En proyección debemos, desde las Relaciones Públicas Internacionales, adoptar una actitud más proactiva para poder conquistar nuevos espacios y de esa manera canalizar las estrategias planificadas. Siempre teniendo en cuenta las dificultades con las que nos podemos encontrar, como por ejemplo, las situaciones económicas, conflictividad laboral, realidades jurídicas y normativas de los países intervinientes, cuestiones vinculadas con la tecnología y sobre todo culturales.

Pensar hoy en una estrategia de Relaciones Públicas Internacionales y no quedar atrapado en el espacio, es aceptar que los tiempos han cambiado y con él las maneras de informar, comunicar y expresarse.  En Relaciones Públicas Internacionales, un punto vital es la sociabilización de todo lo que representa a la organización y empresa: sus actividades, sus comunicaciones, sus planes de desarrollo. En este camino, las Relaciones Públicas Internacionales son de vital importancia.


[1]Sam Black 1999: 205
[2]Sahagún, 1998: 87      
[3]Dennis Wilcox 2001: 373
[4] Paul Capriotti 1999: 188


Para Red DIRCOM Social: Marcos Gasparutti

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